Revés para Tapia y Toviggino: un juez reconoció sus firmas en un contrato que voltearon para quedarse con un negocio de la Selección

Claudio Fabián “Chiqui” Tapia y Pablo Ariel Toviggino, presidente y tesorero de la Asociación del Fútbol argentino (AFA), respectivamente, desconocieron un contrato y sus firmas, para la organización de partidos amistosos de la selección nacional, con el objetivo de quedarse con un negocio millonario.

El 4 de mayo de 2021, World Eleven Inc, la empresa de Guillermo Tofoni, firmó un contrato con la AFA, para la organización de amistosos de la selección nacional.

Un poco más de un año después, la selección dirigida por Lionel Sebastián Scaloni se consagró campeona del mundo, en la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022. Entonces, la selección argentina de Lionel Andrés Messi pasó a ser más cotizada. Y el presidente y tesorero de la AFA quisieron quedarse con el negocio entero para ellos.

Para instalar una nueva maquinaria que les permitiera manejar el negocio de los partidos amistosos de la selección argentina, fue necesario desplazar a Tofoni, quien titular de World Eleven Inc., que tenía un contrato vigente y firmado con la AFA.

AFA incumplió el acuerdo unos pocos meses después de ser firmado; más precisamente en marzo de 2023, primera fecha FIFA de aquel año.

Por este motivo, en 2023, Tofoni inició acciones legales contra Tapia y Toviggino, por presunta defraudación, directamente vinculado al patrocinio y organización de partidos amistosos de la selección argentina. En el escrito, Tofoni cuestionó el desplazamiento de World Eleven Inc. -contratada por la AFA, para la organización de partidos amistosos, desde el 1 de noviembre de 2022, hasta 2030-, por la empresa ProSport Live LLC.

Entonces, Tapia y Toviggino desconocieron el contrato. No intentaron llegar a un acuerdo para rescindirlo. Tampoco buscaron una cláusula para esgrimir algún incumplimiento. Absolutamente nada, porque cualquiera de estas opciones, implicaba reconocer que había una relación contractual firmada.

Hay que mencionar que, en el acuerdo firmado en mayo de 2021, no hubo un escribano presente. La relación entre Tofoni y la AFA tiene 16 años. Tofoni cuenta con 30 años de experiencia en la industria del fútbol, con más de 300 partidos organizados y licencia FIFA, desde 1999, y con 16 años de relación con la AFA. Nunca tuvo inconvenientes, hasta ese momento.

En su defensa, la AFA alegó que el contrato era nulo, porque era necesaria la aprobación del Comité Ejecutivo. Sin embargo, en el acuerdo, al que accedió Clarín, no hay ninguna cláusula que lo indique. Además, en la demanda constan correos electrónicos internos de la AFA, que evidenciaron el aval técnico y de la tesorería, donde se instruyó a “proceder a la firma” del convenio. De esta manera, la entidad presidida por Tapia validó el documento que, luego, quisieron desconocer por conveniencia.

Por otra parte, el presidente y tesorero de la AFA desconocieron que las firmas refrendadas en el acuerdo fueran de ellos. Esto no es un hecho menor, porque directamente implica que alguien las falsificó. Y esto le imputa un delito a otra persona, en este caso a Tofoni.

En diciembre de 2025, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial 8, a cargo de Javier Jorge Cosentino, determinó que las firmas corresponden a Tapia y Toviggino. La determinación se basó en la pericia caligráfica, a cargo de Liliana Beatriz Quintana, quien determinó que las firmas labradas en el contrato corresponden, de puño y letra, a Tapia y Toviggino. La causa continúa abierta y sumando elementos probatorios.

En abril de 2023, Tofoni denunció a Tapia por defraudación y lavado de activos. Sin embargo, la Justicia Federal lo desestimó, por inexistencia de delito y determinó que se trataba de un incumplimiento contractual, que era ajeno a la justicia penal.

El precontrato

Como suele suceder en casi todas las negociaciones, se elaboran precontratos, hasta que las partes acuerdan y se prepara una versión final, que es firmada por los interesados. En una versión previa, la AFA, de Tapia y Toviggino quiso imponer que se subcontrate a una empresa vinculada a la novia del tesorero de la AFA.

Clarín accedió a una versión previa a la firmada, que fue corroborada por fuentes de la AFA. En esta, en la cláusula “Decimotercera. Subcontratación”, la AFA le exigía a Tofoni que subcontrate a a la empresa Wicca SAS, con el objeto de “realizar tareas de logística y asesoramiento integral, inherentes al objeto de este contrato”.

Además, Tofoni era quien debería pagarle a la empresa subcontratada, Wicca SAS, “el 10% (diez por ciento) del producido neto referido en la cláusula SEPTIMA (producido neto) con más el Impuesto al Valor agregado correspondiente […]”.

Por consiguiente, Tapia y Toviggino pretendían que el 30 por ciento, que le correspondía a Tofoni, se distribuyera “en un 20% (veinte por ciento) para Tofoni y 10% (diez por ciento) para la subcontratada WICCA SAS, quien percibirá de parte de Tofoni en los mismo plazos y condiciones en que ésta debe abonarle a la AFA”.

Por qué Wicca SAS

Wicca SAS, es una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), que tiene la cadena de spas La Fleur de Sarti -con locales en Nordelta y Recoleta y una tienda online-, se constituyó en 2019, donde María Florencia Sartirana -la novia de Toviggino- compartió directorio con Agustín Alejandro Mercure, un agente de jugadores, y Juan Pablo Beacon como administrador suplente.

Sartirana fue gerenta de finanzas de la AFA hasta 2019, y formó parte de un equipo que se encargó de implementar el VAR en el fútbol de la Primera División. Además, y de acuerdo a lo informado por ARCA al juez Daniel Rafecas, Sartirana figura como cotitular de una cuenta corriente de Malte SRL, la empresa que recibió US$ 550.000 en 2022, como pago para el armado del VAR que funciona en el predio de la AFA, en Ezeiza.

Florencia Sartirana y Pablo Toviggino.

Recordemos que Beacon es abogado y se desempeñó como presidente de la Federación de Fútbol Patagónica, ex Director General Ejecutivo de la AFA y expresidente Ejecutivo del Consejo Federal; siempre bajo las órdenes de Toviggino. Probablemente, sea quien más secretos conoce del tesorero de la AFA y sus negocios.

Desde 2024, la presidencia de Wicca SAS la ocupa Olga Marina Delgado (67), quien figura como monotributista, autónoma, jubilada y en relación de dependencia con Maroma SA, otra beneficiaria de las transferencias de TourProdEnter LLC, tal como publicó Clarín hace dos semanas. Por su parte,

Beacon asumió como administrador suplente de Wicca SAS tras la renuncia de Sartirana. Actualmente, Delgado y Beacon continúan en sus cargos.

Justamente, en septiembre de 2024, Wicca SAS le vendió dos lotes en el country “Ayres Plaza” a Real Central SRL, la dueña de la mansión en Villa Rosa, Pilar. Incluso se hallaron expensas impagas a nombre de Wicca SAS, lo que evidenció su tenencia previa y continuidad en la administración del bien. Tras la operación se construyó una casa de dos plantas.

Por otra parte, y tal como publicó Clarín, Wicca SAS le facturó a Malte SRL para el “desarrollo del programa Malte Federal 2021/2023”, por cifras millonarias. En mayo del 2021, Beacon se hizo con el 90%, y Carlos Bruno Seguel, quien aparece vinculado a automóviles encontrados en la mansión, con el porcentaje restante del capital social, que en 2022 le vendieron a Soma SRL.

Asimismo, y como publicó Clarín, Sartirana le facturó “honorarios”, en varias oportunidades, y por cifras aproximadas a un millón de pesos a Malte SRL, la empresa que le compró la propiedad de Villa Rosa, en Pilar, a Carlos Tevez.

Todo esto muestra como Wicca SAS, una sociedad porteña manejada por allegados a AFA, participó activamente en la maniobra supuestamente fraudulenta de la mansión en Villa Rosa, Pilar. Además, la pertenencia de Wicca SAS en la matrioshka de empresas refuerza los vínculos entre dirigentes y exdirigentes de la casa madre del fútbol argentino y su participación en la operación posiblemente delictiva.

Fuente: www.clarin.com

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